Érase una vez un “muchacho” que me escribía diario. Al (mucho) tiempo me di cuenta que era una persona haciéndose pasar por alguien más. Lo confirmé cuando OTRA persona me compartió algunos correos que la primera persona le había enviado tiempo atrás. Está medio enredoso el asunto, I know, pero mi punto es que todos tenemos un estilo para escribir. Y el de Kristin Harmel, autora de "How to Sleep with a Movie Star", es muy particular.
Hay dos cosas que me llaman la atención. Primero, lo importante que es para ella NO VOLTEAR cuando nos marchemos (del verbo irse) de algún lugar, dejando atrás una situación o persona indeseable, que sólo acarrea(n) problemas a nuestra vida… o bien, no brinda(n) nada bueno a ella. De verdad, no saben cuántas veces dice “and I didn´t turn back” (creo que exagera).
Lo segundo es lo career-oriented que son las protagonistas de sus novelas. Ésta es la segunda que leo de ella (la primera fue “The Blonde Theory”), y lo que tienen en común Harper y Claire Reilly es que el trabajo para ellas lo es todo, más que su vida personal, a la que también le dan peso, pero queda muy claro que su prioridad número 1 es la vida profesional.
Dicho esto, les platico un poco sobre el libro: Claire trabaja en Mod, una revista tipo Cosmo y Glamour; es la editora de espectáculos más joven en la historia de la revista (tiene 26 años) y siente una gran responsabilidad de que todos sepan que está ahí por su talento –profesional y no en la cama–, y por mostrar el lado más humano de las estrellas (celebridades).
Lo interesante es cuando entrevista al Brad Pitt de ficción (Cole Brannon) y éste se deleita con ella, pero Claire no lo puede creer “because people like him doesn’t like –nor fall in love with– people like her”. Entonces empieza lo bueno y pasan una serie de eventos del alto terror (la novela tiene momentos de mucha “tensión”, lo cual me parece básico para picarme) que concluyen muy bien (casi que con el típico happily ever after), como –me atrevería a afirmar– sucede, usualmente por lo menos, en la vida real.
Hay una frase que me encanta, que no recuerdo exactamente cómo va porque cada vez que la escucho le cambian la versión, pero el punto es que dice algo como que “la luz sale después del momento más oscuro de la noche”.
Siento que eso me pasó un poco hace tres años: corté con Daniel, blah blah blah (sucesos terroríficos que no voy a contar aquí, que pasaron al mismo tiempo), me bajaron de puesto y de sueldo (ya se imaginarán que para que yo misma haya solicitado esta medida era porque la situación era INSOSTENIBLE), blah blah blah (otros sucesos que tampoco siento que éste sea el espacio ideal para revelar)… Hasta que en noviembre llegó CARAS (mi nuevo trabajo) y ahora soy mucho más feliz.
Claro que tengo momentos de furia y hartazgo (ja!) como TODO mundo, pero en el día a día amo lo que hago, y aunque ahorita no tengo novio, espero pronto encontrar a la persona correcta, al igual que lo hizo Claire Reilly. Aunque en honor a la verdad yo no aspiro a que sea un actor aclamado y famoso… con que me guste y me quiera me doy por bien servida :)

