viernes, 15 de junio de 2012

Snow White and the Huntsman (Blanca Nieves y el Cazador)

Graaaaan película, ¡¡¡que efectos, que bárbaroooo!!! Me la pasé diciendo “wow el photoshop”, pero ya me explicaron que es un poco más complicado que eso.

Siento que nada que ver con el cuento de Disney, entonces me sacaba de onda a cada rato, pero la verdad muy bien lograda, me encantó el resultado. Los actores están espectaculares en su papel y además todos guapísim@s (sólo el hermano de la bruja, que era ¡feísimo!).

En este post sólo quisiera comentar unas cuentas escenas que se me quedaron dando vueltas:

El coraje de la reina macabra contra los hombres, ya que usaba su belleza para fregárselos, y la verdad no la culpo. Yo no sé si es su naturaleza o qué, pero muy pocos hombres valen la pena, la mayoría son mentirosos y perdón por la palabra, cabrones. Ya que se enamoran es otra historia, estoy de acuerdo, pero de entrada entiendo el coraje de Ravenna (Charlize Theron) contra los seres del sexo opuesto.

Por otro lado, me llamó la atención que fuera precisamente la belleza (y no la inteligencia, la generosidad o cualquier otro “atributo”) su arma para hacer el mal. Creo que hoy más que nunca ser bonit@ o guap@ está sobrevalorado. Claro que abre muchas puertas, yo no digo que no, pero quién se quiere juntar (ser amigo o casarse) con alguien que, ok qué guapura, pero qué egoísta, criticon@, malvibros@, envidios@, celos@. ¡Paso sin ver! Prefiero alguien normal, promedio, que un adonis flojo, grosero, tacaño, engreído, enojado con la vida. No hay nada mejor que la gente feliz, agradecida con lo que tiene. “La boca habla de lo que está lleno el corazón”.

El beso del cazador a Blanca Nieves. Me gustó que cero atascado o pasional. Es de verdad un beso de cariño, de amor, de ternura. No fue el beso salvaje del macho cabrón, sino del enamorado vulnerable. Además me gusta el toque de que primero se lo da William y ¡nada! Jejej, he is not the one. ¡Es Thor! O bueno, el cazador (Chris Hemsworth).

El Santuario. Wwwwooowww. Qué risa los minigolums-campanitas (esos me espantaron), pero amé esa escena de la naturaleza: todo verde, floreciente, los animalitos conviviendo unos con otros en armonía, abundancia en toda la extensión de la palabra. El venado mayor (o como se llame) me encantó. Me dio muchísimo coraje cuando llegan los salvajes a disparar y a irrumpir en la escena, corromper con su odio tanta belleza, gggrrrrr. ¿Por qué seremos así los humanos? Todo lo echamos a perder. Somos tan avaros, tan egoístas, tan soberbios… Pobre Madre Naturaleza.

Los enanos. No cantaron “aiho-aiho-vamos-a-trabajar”, boohhh (jejeje). Fuera de broma, amé el personaje del enano ciego, sabio con todas sus letras. Era el mayor y por su experiencia le tenían muchísimo respeto; los demás lo escuchaban, le pedían consejos, le tenían consideración (no lástima). ¿Qué tal cuando le dice al cazador ‘tienes ojos, pero no ves’? Yo admiro muchísimo a la gente sabia, inteligente, generosa, que sin cavilar sabe leer entre líneas y que ve más allá que lo que los ojos permiten. Lástima que no abundan…

Blanca Nieves. No soy fan de Kristen Stewart, pero la verdad sí actúa muy bien. Me gustó que no es la clásica princesa mensa-indefensa-que no rompe un plato, sino que tiene iniciativa. Sigue sus instintos (le hace caso a los pajaritos para escapar del castillo), lucha por lo que quiere, reclama cuando algo no le parece y sabe motivar a los suyos para la guerra. No es miedosa, cumple su palabra y asume sus responsabilidad (reinar, por ejemplo. No lo hace por soberbia, para servirse del pueblo, sino para servir y porque era su deber como hija del rey). Es bastante ecuánime, virtud que personalmente valoro mucho.

pd. ¿¿alguien sabe cómo se llama el Cazador??

jueves, 14 de junio de 2012

Purgatorio

Qué obra tan más rara. No me gustó, la verdad, no la recomendaría para nada. Está muy compleja y aburrida... Se supone que es una pareja que está "purgando" lo que hizo (ella mató a sus hijos y él se suicidó, según entendí), y al final se perdonan. ¿Gran historia de amor? Mmhh. Chance, pero no me gustó... Hay como grados de locura en ambos, pero está de flojera. Edith González no es mi actriz favorita (admito que está guapísima, pero me desespera que parece que todo el tiempo está bailando ballet) y Julio Bracho, pues unos kilitos de menos no le caerían nada mal. No me gustó, ¿qué más puedo decir? No me gustan las obras "fumadas". But that's just me.

domingo, 3 de junio de 2012

Charlie St. Cloud (Más allá del cielo)

Si no la han visto, no lean esto… a menos que no esté en sus planes verla; entonces sí.

Siempre he pensado que los peores sentimientos del ser humano empiezan con “i”: indiferencia, impotencia, infelicidad, infidelidad. Pero la culpa también está cañona. Después del miedo, me atrevería a decir que es el segundo sentimiento más frecuente que sentimos cuando algo sale mal (o no sale como queríamos, que para nosotros casi siempre es lo mismo, aunque no sea así).

Creo que esto pasa porque solemos confiar poco en Dios. Andamos peleándonos el volante todo el tiempo, en lugar de que el chofer (osea Dios) maneje a gusto y en paz. La mayoría de las veces creemos que sabemos lo que queremos, cómo y cuándo, cuando la realidad es que no tenemos ni idea porque nuestra visión es limitada.
Esta película habla sobre la culpa y la muerte. Yo tengo la fortuna, debo decirlo, de no conocer (toco madera) el dolor que causa la pérdida de un ser querido. Mi tío Quiqui nada más, pero aunque lo adoraba, no era como que lo veía diario (vivía en San Francisco). Mi papá, mi mamá y mi hermano están vivitos y coleando (gracias a Dios), y sólo tengo una abuela, quien para acabarla me demuestra el .5% del (según yo) poco amor que me tiene. Anyways.
En la movie, el guapisisísisisisimo de Zac Efron (Charlie St. Cloud) desobedece a su madre (tíiiipico) y tiene un accidente automovilístico, en el que muere su hermano menor, Sam. OBVIAMENTE le queda una culpa del tamaño del planeta y actúa en consecuencia: pierde la beca para estudiar en Stanford, deja de velear, que era su pasión en la vida; digamos que a partir del accidente se dedica a estar muerto en vida, nada más cuidando el cementerio de la ciudad, que es donde está enterrado su hermano.
Cosa curiosa es que lo ve todos los días. Dios le da ese ¿don? y diariamente practican beisbol porque es un acuerdo al que llegan después de prometerse que nunca se olvidarán uno del otro. Así pasan muuuucho años, muchos. Hasta que Charlie encuentra el amor y falla una tarde a la cita con su hermano. Entonces éste se entristece, bueno, de hecho los dos lloran, pero me asombró mucho que es hasta ese momento que Sam ve la luz y se va al cielo.  
Es decir, mientras Charlie tuvo culpa y no soltaba (del verbo “let go”), su hermanito seguía “atado” a la Tierra. No podía trascender. Cuando Charlie, por voluntad y un poco también las circunstancias, lo deja ir, Sam se libera y hasta lo ayuda con una tarea importantísima. Es decir, le es más “útil” allá que aquí.
El mensaje, según entendí, es que por más que nos pese, nos duela y nos lastime, tenemos que “dejar ir”. Repito, a mí no se me ha muerto nadie, por lo tanto quizá haya alguien que no esté de acuerdo. Me imagino y sé por experiencias ajenas que es difícil, complicado, duro, que cuesta mucho trabajo, que requiere voluntad, que hay días que parece imposible, pero me parece que entre aferrarse y fluir, en la segunda opción hay mucho más amor. En la primera hay miedo, culpa, coraje, duda… En la segunda hay confianza, gratitud, fe, esperanza y amor.
*** Sólo quiero aclarar que fluir no significa olvidar. Claro está que nadie se va a olvidar JAMÁS, así pasen 50 años, de su mamá, de su papá o de su herman@. A lo que me refiero es a verdaderamente creer que esa personita está en un lugar mucho mejor y que desde allá nos bendice y ayuda, y que intercede por nosotros toooodo el tiempo.
Otro mensaje fue cuando Charlie se topa con el paramédico que le salvó la vida años antes. Es mucha la tristeza de éste cuando se da cuenta que Charlie no ha hecho nada con su vida, que se la ha pasado lamentándose, estancado… Y le dice “tú no te moriste y por algo fue así”. Pero Charlie dice “pues como si me hubiera muerto”. La falta de fe es canija...
La cosa es que cuando el paramédico se muere (de cáncer), le hereda su medallita de San Judas Tadeo. Y es la medalla la que en parte ayuda a Charlie a encontrarle nuevamente sentido a la vida. En este caso está representado en el amor a Tess, una chava que se encuentra entre la vida y la muerte. Él decide (afortunadamente) apostarle a salvar a alguien vivo a seguir la relación con un muerto (con todo y que es su hermano), que al final del día estará mejor “del otro lado”.
Eso es lo importante, creo. Aprender a confiar, a dejar ir, a fluir, a aceptar y a amar. Y en todos los sentidos, no sólo en cuanto a la muerte. Que renunciamos o nos corrieron de un trabajo, ¡pues el que sigue! Que el/la novio/a nos cortó, ¡pues él/ella se la pierde! Que nos traicionaron, nos vieron la cara, nos abusaron, ¡hay que aprender la lección, perdonar y seguir adelante!, que hoy me porté terrible, ¡pues mañana corrijo y me porto mejor! El mar Muerto está muerto (literal no tiene vida animal ni vegetal) porque no fluye; todo se le queda y ahí se pudre (ew). Nosotros tenemos la inteligencia, la voluntad y la libertad para elegir ser ríos que lleven al mar (osea Dios), no charcos estancados.
We have to learn to let go, because (like the slogan of the film says) LIFE IS FOR LIVING.
pd. ¿qué tal la traducción tan exacta del título de la película, eh? (jijijijiji) Los encargados de esa tarea no dejan de sorprenderme. Aunque ni modo que le pusieran Carlos San Nube, creo que se oye peor, ¡ja!

viernes, 1 de junio de 2012

La depresión, causas y remedios actuales

Es curioso. Nueve de cada diez personas que me vieron leer este libro me preguntaron si estaba deprimida. No, no lo estoy. De hecho estoy bastante en paz, tranquila y contenta, contrario a lo que algunos podrían pensar, al ser mi primer día oficial como desempleada (yo prefiero decir “de vacaciones”, jeje).

Este librito lo compré porque un buen día platicaba con un amigo sobre esos “bajones” que a veces nos dan, esos días en que nos daría igual estar vivos o muertos… los cuales –si me permiten decir– son normales y hasta sanos. No me imagino a alguien feliz el 100% del tiempo. Si así fuera, pensaría que está en negación o desconectado, no que su felicidad es auténtica.
Anyways. El autor, Juan Manuel Orozco Angulo, dice que la depresión es un mal causado por razones hereditarias, hormonales y/o psicológicas, que requiere (para curarse) la atención de un especialista y que SIEMPRE exige la voluntad y el esfuerzo de quien la padece/sufre.

Una vez una amiga me contó que se dio cuenta que era como masoquista en las relaciones amorosas y que se deprimía MUY MUY cañón. Fue al doctor y ciertamente tenía (tiene) un desequilibrio en el cerebro que la hace ser propensa a sentir extrema tristeza, soledad, etc. Es una tendencia que tiene que revertir con mucha fuerza de voluntad y uso extremo de la inteligencia. Me pareció muy valiente de su parte todo el proceso: desde autoanalizarse y ver que algo estaba fallo hasta tomar medicinas y, bueno, que me lo compartiera me sorprendió –y lo agradecí– porque no éramos taaaan cercanas y el asunto, en mi opinión, pues sí es muy íntimo.

Un familiar (no l@ quiero balconear) también tiene esta tendencia, pero no sé si siempre la tuvo o le dio de viejit@. Por que otra de las causas para deprimirse es sentirse viejo e inútil. BTW, eso es algo que no tolero: la gente que nada más está esperando a ver cuándo se muere. ¡Qué desperdicio de tiempo! Como dice el autor, si seguimos en este mundo es para algo, ¡hay que trabajar! Y no en sentido literal, ocho horas al día a cambio de una remuneración, sino siempre estar activos, prestos para servir, escuchar, ayudar, contribuir, mejorar nuestro alrededor. Yo creo que el famoso “retiro” no es de la vida, es del trabajo rutinario, y hay que aprovecharlo para hacer cosas que antes no teníamos tiempo de hacer. Como mi papá. Él dice que cuando se retire va a ver todas las series que ha comprado (y que ni siquiera ha abierto), a escribir, a hacer quién sabe cuántas cosas que ahorita simplemente no puede por “x” o “y” razón. Qué padre tener un proyecto, algo que nos motive, que nos dé ilusión.

Las causas hormonales sí están del terror porque me parece más complicado controlarlas; como la llamada “depresión post-parto”. Pppfff. Ahí sí casi seguro que hay que medicarse. En cambio, las causas psicológicas requieren más coco, más cerebro, más voluntad, dependen más de uno mismo. De hecho, totalmente de uno mismo. Por que por más que amigos y familiares quieran ayudar, si la persona deprimida INSISTE en quedarse en el hoyo, ahí es donde permanecerá.

Alguna vez anduve con un cuate que estoy casi segura era depresivo. Todo el tiempo se compadecía de sí mismo y como que le gustaba inspirar lástima: que si la mamá no le dio, que si el papá lo abandonó, que si en la escuela no fue capitán, que si no tenía amigos en el DF, que si la ex esposa le puso el cuerno, que si la situación del negocio estaba cañona, que si… ppppffff, you name it! Año y medio aguanté. Primero traté de ser compasiva, entender, escucharlo, pero después de un año como que decía “ok, no está padre lo que te pasó, pero pleeease get over it!”.

Pienso que en esto ayudan muchos dos cosas: la educación y la personalidad. En mi casa no había nada de que “ay, pobrecit@”. Cuando teníamos calentura, mi mamá nos mandaba a la escuela con un suéter y dos aspirinas. Cuando tenía como 10 años, mi papá me hizo hablar a Aeroméxico y pedir “la tarifa más económica” a Culiacán para ir a verlo. Según que para que nos enseñáramos a hacer las cosas por nosotros mismos (de repente creo que se le pasó la mano). Si perdíamos un juguete, pues qué pena, nada de que reponerlo al instante. Digamos que nos enseñaron a asumir la responsabilidad de nuestros actos y a saber que pase lo que pase, no hay nada que no tenga solución, y que lo único que no se puede “arreglar” es la muerte. Fuera de ahí, todo tiene solución. Y si no la tiene, como dice el dicho, para qué agobiarse.

Lo otro es la personalidad. Yo agradezco que soy parlanchina, sociable, entusiasta, alegre y positiva. Contrario a lo que muchos pueden pensar, he vivido cosas feas, fuertes y nada agradables, pero no me estanco, ni me hago la víctima, ni me quedo lamiéndome las heridas. ¡Me ayudo! Leo, voy a cursos, tomo seminarios, rezo, voy a dirección espiritual, escribo, en fin. Me muevo. Porque me quiero me ayudo. Y fluyo. He aprendido que lo que me pasa es por mí, nadie tiene la culpa de nada, yo soy responsable de mi vida. Y si me gusta es gracias a mí y si no me gusta, también (just for the record, sí me gusta, y mucho).

Digo esto de la personalidad porque, por ejemplo, cuando corté con Daniel, que de verdad me pesó (mucho más de lo que creen), mi pensamiento era así: “Me levanto a las 8, voy a la clase de yoga, al trabajo, como, lloro de 3 a 4, regreso a trabajar, voy al evento, llego a las 11 y lloro de 11:30 a 12:30 máximo para no desvelarme tanto”. Am I crazy? Maybe. Pero el hecho de ser tan activa simplemente no me permitía quedarme en la cama (ni siquiera los sábados o domingos) a llorar mis penas. Y claro que hubo momentos muy oscuros, pero en general, siento yo que gracias a que soy muy alegre, se me pasaban rápido. Las crisis me duraban cuando mucho una o dos horas. Ya después me iba al gym, al cine, a tomar un café.

Lo padre, como dice Odín Dupeyrón, es aprender a gozar esos momentos. Disfrutar la soledad, la tristeza (se oye raro, I know) porque es lo que nos diferencia de los animalitos. Esa capacidad de llorar porque algo no nos salió como esperábamos, porque nos traicionaron, porque nos mandaron por un tubo, porque nos vieron la cara, porque abusaron de nosotros (en cualquier sentido: económico, emocional, sexual). ¡Se vale! Pero qué flojerita quedarse ahí, estancado cual agua de charco.

El libro está muy bueno, ligero y propone algunos ejemplos de personas que se la han rifado y han salido adelante a pesar de los muchos obstáculos que la vida les presentó: Demóstenes, Helen Keller, Beethoven, Tony Meléndez y Juan Pablo II. May they be our role models :)
El mensaje, finalmente, es que cada quien viene a pasársela como cada quien decida. Yo elijo si quiero ver el vaso medio lleno o medio vacío, si quiero disfrutar la fiesta o quejarme de todo, si decido agradecer lo que tengo u obsesionarme por lo que me falta. Somos libres, tenemos inteligencia, ¡hay que usarla a nuestro favor!

Ah, lo olvidaba. También dice que Dios vota por nuestra felicidad (¡a favor!). Nada de que esto es un valle de lágrimas y no se qué. Aquí venimos a trabajarle y a sufrirle (nadie dice que no), pero también a aprender y a pasarla padre, gozar, disfrutar, reír, amar. A los deprimidos, si no se ayudan y se quieren e intentan ser felices, el Chief  los va a denunciar a la Fepade (jijijiji, traigo ánimo electoral).

martes, 29 de mayo de 2012

Battleship (Batalla Naval)

Tiene buenos efectos…….. ¿Así serán los marcianos?.......... Qué buen cast: todos son guap@s......... ¿Neta los barcos dan reversa taaaaan rápido?......... ¿Soy yo o las naves parecían transformers?........ La verdad me pareció una peli palomera. Sólo resaltaré 3 cosas:

1)      La fui a ver porque cuando tenía como 19 o 20 años, participé como bailarina en la obra de teatro “Aladino”. En esa época yo era dulce e inocente, a diferencia del resto (jaja), entonces me hacían muchas cosas feas :( De todo el “elenco” (that word makes me laugh), sólo había un cuate, Luis, que era más o menos como yo: provinciano y no tan gandalla. La cosa es que la obra iba de gira. Visitamos 17 lugares en 21 días, una cosa así. Fue una experiencia muy padre. Pero bueno, cuando estuvimos en Acapulco, me acuerdo que todos se fueron de antro, pero Luis y yo mejor fuimos a Sanborns a comprar juegos de mesa. Compramos justo este de los barquitos, me enseñó cómo jugar y nos quedamos en el hotel súper divertidos. Fue una de las noches más padres de la gira, y juro que no pasó nada. Eso era lo mejor de esa edad: no todo tenía que acabar en sexo (ok, no era lo mejor, pero era padre ignorar que los hombres van sobre eso TODO el tiempo).

2)       No cabe duda que a la gente se le conoce en las “malas” o en las “duras”. Lo digo por el personaje de Alex Hopper, que es buen novio pero a la vez un impulsivo de lo peor. Bueno, pues una vez salí con un cuate que era un primor. De verdad estaba súper enamorada, mega clavada, no podía dormir si no hablaba con él. Pero la PRIMERA vez que nos enojamos sacó el cobre muy cañón. Resultó ser bastante agresivo y violento, hasta cierto punto ofensivo y grosero; digo hasta cierto punto porque nunca me dijo groserías tal cual, pero su forma de hablar era tan hiriente, tan burlona... Fue una gran decepción porque pensé “si esto es en el primer pleito, ¿qué me espera más adelante?”. Así que mejor pinté mi raya y con todo el dolor de mi corazón, lo dejé ir.

3)      Admito que no me gusta ir al cine con mi mamá porque se duerme, así que cuando voy con ella estoy más pendiente de estarla despertando, que de la película. Pero el domingo como que todo se dio para ir con ella, y entramos bien tarde, eh? 9:30 pm, entonces dije “no, pues ya valió, seguro hasta ronca”. Pero esta vez (tambores) ¡¡¡no se durmió!!! CLAP CLAP CLAP, aplausos para mi marmota que aguantó hasta el final sin cerrar los ojos :)

jueves, 24 de mayo de 2012

My week with Marilyn (Mi semana con Marilyn)


Me hubiera gustado vivir en su época para conocerla porque no me imagino lo guapa que tuvo que haber estado para causar la sensación que hasta nuestros días sigue causando. 
La película me gustó, pero me desesperó. ¿De verdad era tan tonta, insegura y depresiva? Lo del pudor inexistente lo entiendo porque le pasa, si no a todos, a la mayoría de los artistas. Supongo que hay un grado en el que después de cambiarse frente a tanta gente les da igual si les ven “sus partes” o no. 
Que estuviera medio traumada por no haber tenido una familia funcional también lo entiendo. Pero ya, ¿no? Get over it. No todos venimos de familias perfectas y no por eso nos vamos a tirar al hoyo de la depresión. 
Por otro lado, me imagino que la fama es algo con lo cula es difícil lidiar. No wonder Britney went crazy y Juanes no la quiere por nada del mundo. Quizá sea incómodo no tener momentos privados como la gente normal, pero unas por otras. 
Otra cosa que pensé fue que al ser tan guapa, sensual y “perfecta” por fuera, la gente esperaba muchísimo de ella; sus expectativas eran altísimas y ella simplemente no podía con eso porque –a sus ojos– era una actriz más intentado triunfar en un mundo machista y competitivo, en el que sobran las envidias y las malas vibras (seriously, ¿en qué profesión no?). 
En cuanto a los amores, pues pobre. Creo que era un poco inestable. Lo que pensé fue que ella buscaba ser “salvada” o rescatada por un hombre y eso está cañón porque nadie es perfecto y nadie nos viene a salvar de nada. Toda la gente –en algún momento u otro– nos va a decepcionar, a defraudar, a traicionar. A lo mejor (concediendo el beneficio de la duda) no conscientemente o con saña, pero lo harán porque no son perfectos. Nadie lo es. Al revés, somos bastante egoístas, así que habrá un momento en el que no van a “estar ahí” para nosotros. ¡Y está bien! Porque la felicidad depende de uno mismo, no del estado civil o de si fulan@ nos quiere o no... Ser feliz y estar en paz es una decisión personal. Claro que habrá momentos de tristeza, de ira, pero qué fácil echarle la culpa a los demás: es que mi papá me abandonó, es que mi mamá no me hacía caso, es que mi esposo cree que estoy loca... No, pues así no se puede. Hay que hacernos responsables de nosotros mismos. Cada quien de su vida, sin depender ni culpar a nadie, más que a nosotros mismos.  
Lo que también siento que influyó para que se suicidara a los 36 años (que es la teoría más aceptada) ¡es tanta pastilla! La pobre se la vivía “high”. Fuera de broma, ¿qué pasará por su mente? Onda Michael Jackson, Brittany Murphy, Elvis Presley, Anna Nicole Smith, Heath Ledger... Se supone que tienen “todo” para ser felices, ¿por qué no lo son? ¿Les falta amor? ¿Les sobra sensibilidad? ¿Carecen de Dios? ¿Tienen metas demasiado altas, se exigen demasiado? Sólo Dios sabe, no somos nadie para juzgar, pero sí llama la atención esa necesidad de empastillarse para huir de la realidad, para poder dormir, descansar, en pocas palabras qué mala onda necesitar de medicinas para disfrutar de la vida. ¡Suena ilógico! Como diría Odín Dupeyrón: “La vida la vine a vivir aquí y ahora, en mis cinco sentidos”. De hecho dice “La vida me la vine a chingar”, lo cual de su viva voz se oye muy chistoso, pero escrito se oye medio rudo. Anyways. 
Mi opinión sobre la miniaventura con Colin Clark (interpretado por el muy guapo y novedoso Eddie Redmayne)... pues a lo mejor le rompió el corazón, ¡pero lo hizo millonario! ¿Por qué él? Yo creo que porque no le veía la malicia que le veía a los demás, ese como interés puramente sexual, no sé. Era el más inocente de toda la producción, quizá por eso se identificó con él, y por el hecho de que tenía ganas de trabajar, ser feliz, encontrar al amor de su vida. Y todo eso también lo quería ella. Lástima que estaba tan joven porque, sino chance y sí le hacía caso en serio. ¿Por qué a veces pasará eso? No poder elegir a la persona por ella misma, sino tener que fijarse en la edad, dónde vive, sus metas metas, su situación de vida actual, el dinero... ¡Qué lata! ¿El amor es o no suficiente? 
Finalmente, me impresionó la caracterización de Michelle Williams. ¡Excelente! Y si neta Marilyn era así de “mensonamente-sexy”, excelente actuación también. 

lunes, 14 de mayo de 2012

Nadando con tiburones

Nunca había visto actuar a Demián Bichir en teatro, pero es mi percepción que esa nominación al Oscar le dio un boost a su autoestima y entonces está genial en esta obra, que dirige su hermano Bruno Bichir. 
Alfonso Herrera fue otra revelación para mí porque yo lo ubicaba en RBD cantando pop y nooooo, la verdad es que resultó excelente actor, domina perfecto el lenguaje corporal y hasta se le quita lo guapo durante más de la mitad de la obra (porque hace el rol de un cuate medio looser, jorobado, achicado). 
Ana de la Reguera, súper guapa y sensual, está excelente en su papel de productora que ha "tenido" que acostarse con medio mundo para sobresalir en una industria dominada por hombres. 
Sobre la trama, la triste realidad es que todos nadamos entre tiburones tooodos los días. Hay tiburones más pasivos, otros más salvajes, otros despiadados, pero al final del día todos somos tiburones en potencia. 
Por otro lado, cada vez más me doy cuenta que el trabajo está sobrevalorado. Claro que es súper importante, don't get me wrong. Yo valoro y cuido muchísimo el mío, porque además me encanta (lo cual es una súper bendición), pero en mi opinión la Madre Teresa definió al trabajo perfectamente. Ella decía que era "la mejor distracción", porque perdónenme pero discúlpenme, pero definitivamente hay cosas más importantes. Somos más que aquello que hacemos. Hay otras formas de trascender. Obvio esta el tema del dinero, pero de verdad creo que a veces definimos a las personas por el éxito profesional que tienen, y en mi opinión no hay nada más equivocado. Caras vemos, sufrimientos y abusos no sabemos. Yo prefiero ser feliz que ser directora general de una empresa, prefiero gozar de paz interior que ser presidenta de x lugar... ¿Explico mi punto? ¿De qué me serviría ser Juana Camaney (ja!) si eso significara estar absolutamente sola y amargada? ¡Paso sin ver! Qué padre lograr el equilibrio, pero sacrificar una cosa por la otra... de plano no estoy de acuerdo. 
El poder, el dinero, la fama, sobresalir en el mundo laboral... sí, ok, está padre y todos lo quisiéramos, pero ¿a cambio de qué? ¿Neta de nosotros mismos?, ¿de nuestra tranquilidad, el amor, la familia, los amigos?  

Mi papá dice que el ser humano es malo por naturaleza. Yo al principio lo súper negaba (soy muy optimista, ya ven), pero ciertamente –y con gran tristeza– cada día me doy cuenta que somos buenos (sigo creyendo que mi papá exagera), pero MUY fácilmente corrompibles, traicioneros, mentirosos, rateros... Tenemos el lado positivo y negativo, pero en el mundo laboral el negativo está a la orden del día, más –creo yo– que en el ambito familiar, aunque también ahí somos tiburones. ¿Para qué negarlo? 
Gran obra de teatro que inspira a la reflexión y esperaría yo, hacer una invitación a ser amables con los demás también en la oficina. Quizá no seamos parientes, pero la regla de oro sigue siendo la misma: no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Punto. 

pd. como dato cultural, la obra es de Michelle Lesslie y está basada en la película de George Huang.
pd2. GRACIAS a mi amiwi Emma por conseguirme estos boletazos :)