lunes, 2 de junio de 2014

Maleficent (Maléfica)

¡Qué buena película! Angelina Jolie está espectacular. Elle Fanning no tanto, se me hizo muy sobreactuada la sonrisa, no sé, como falsa.

El mensaje con el que me quedo es que “el amor verdadero” no es igual a “atracción física” ni a “sentir bonito”. El amor verdadero implica una relación, en la que por añadidura tendría que haber comunicación, confianza, amistad, sacrificio.
Por eso me gusta que (spoiler alert) Aurora no se despierta con el beso del Príncipe, sino con el de Maléfica, su hada madrina.

Claro que las mujeres necesitamos una pareja. Quien diga que no está mintiendo. Recién vi un post en Facebook que decía, entre otras cosas, “feministas hasta que se casan”. Pero que quede claro que no lo necesitamos desde un punto de vista infantil en el que ocupamos que nos digan qué hacer, sino para revelar más luz juntos.

Sí deseamos tener un hombre a nuestro lado, entre otras cosas para hacernos más poderosos estando unidos, para complementar nuestra visiones, para ser cómplices en nuestras aventuras, para ayudarnos a crecer y ser la mejor versión de nosotras mismas, para fluir y sacar nuestro lado más femenino, para disfrutar de nuestra sexualidad, para compartir el gozo y la alegría de cumplir nuestros sueños… por eso me gusta que el Príncipe Phillip sí se da su vuelta a la coronación de Aurora. 

Por otro lado, se me enchinó la piel cuando a Maléfica le cortan sus alitas, ¡pobre! Sentirnos traicionados es de los peores sentimientos, creo yo, además de la culpa y las ‘i’es: indiferencia, impotencia, ignorancia. Lo peor es que casos así abundan. Pero visto desde otro punto de vista, no deberíamos dejar que personas tan malignas nos hagan tanto daño. Hay que disculparlas (“quitarles culpas”), saber que así son y listo, neeeext. Aprender de la lección, obviamente, pero seguir adelante sin rencor. No ser su BFF again, pero no guardarles coraje en nuestro corazón.

Un mal ejemplo de esto son Maléfica y Stefan ¡¡porque 16 años después siguen de pleito!! Stefan, por ejemplo, se dedica todo ese tiempo a preparar su venganza, ¡qué tontería y qué desperdicio de vida! Ni aprovechó su reinado ni a su su esposa y menos a su hija sólo se obsesionó con desquitarse de Maléfica. Y ella no cantó mal las rancheras. También convirtió El Páramo en un tenebroso paraíso en el que dejó de reinar la armonía y la concordia. ¿Y todo para qué?

Porque, como en la vida real, la verdad siempre SIEMPRE sale. Todo por su propio peso cae. Por eso Aurora, pienso yo, ayuda a que Maléfica recupere sus alas. Se da cuenta del daño que le hicieron y quiere ayudarla. De nuevo, eso hacen los amigos y la gente que nos quiere: nos echa una manita cuando la necesitamos.

Finalmente, me gustaron también dos cosas: 1) que Disney se lava las manos del "y vivieron felices para siempre" que toda la vida nos habíamos creído y que para nada es cierto (porque una verdadera relación de amor cuesta tiempo, esfuerzo y sacrifico) y 2) que conocemos la otra versión del cuento, "la vel'da de Maléfica", lo cual es importante, porque a veces es muy fácil juzgar y señalar, y en realidad no tenemos ni idea. Como bien dicen por ahí: "el fondo de la olla sólo la cuchara lo conoce". Así que calladitas nos vemos más bonitas (cuando de juzgar gente se trata, aclaro). 

Otro detalle que me encantó es que Angelina es productora ejecutiva. Me gusta que tanto ella como Brad Pitt se involucren tanto en sus proyectos. No cabe duda que forman una pareja espectacular.

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